Otros amigos indeseables del verano (parte II)

Verano

En nuestro post anterior os hablamos de algunos problemas que pueden aguarnos la fiesta. Esos amigos indeseables del verano que aparecen cuando menos te lo esperas: ojos rojos, otitis, pie de atleta… Aquí vamos a seguir con otros aún menos agradables, y que, confiamos, ¡puedas mantener bien alejados en estas vacaciones!

Digestiones más difíciles y pesadas en verano ¿Por qué?

Las digestiones son más difíciles y pesadas en verano porque en el proceso de digestión el aparato digestivo libera calor en su función de absorción de los alimentos. Dado que en verano solemos comer más y a horas menos regulares, nuestro cuerpo tiende a aumentar más la temperatura basal y esto, sumado al calor ambiental, hace que las digestiones se pasen con mayor pesadez y malestar.

Es sencillo tener buenas digestiones si tienes en cuenta algunas pautas fáciles de seguir:

  • Trata de beber agua embotellada (el cambio de aguas afecta más de lo que pensamos).
  • Lávate bien las manos antes de manipular alimentos, sobre todo frutas y verduras.
  • Conserva en el frigorífico los alimentos tanto frescos como elaborados (sobre todo las salsas)
  • Utiliza tus propios cubiertos y evita compartirlos, así como la comida.
  • Intenta evitar las comidas copiosas o hipercalóricas
  • Evita comer justo antes de acostarte
  • No está de más recordar que el tabaco y el alcohol son dos de las causas más importantes de alteraciones en la digestión.

Pese a los buenos hábitos, a veces es inevitable sufrir una diarrea o una gastroenteritis. Aunque pueden deberse a una infección bacteriana o viral, en verano es probable que su causa sean alimentos en mal estado o tomar agua contaminada. Llegado el caso, bebe siempre muchos líquidos para evitar la deshidratación.  Si sufres diarreas y vómitos el suero glucosalino ayuda rápidamente a la recuperación. Aquí te recomendamos el de NS FloraBiotic Recuperador Instant. También es útil Pedialac SRO, una bebida hidratante a base de sales minerales que compensa la pérdida de agua y sales minerales cuando se producen diarreas o vómitos.

Igualmente, Dialiv Diarrea es un activo natural eficaz para el tratamiento de la diarrea aguda y crónica tanto en adultos como niños y lactantes.

Dialiv diarrea

Como también podemos sufrir dolor abdominal, acidez, malestar o hinchazón, es conveniente contar con alguna ayuda como Coligas Fast o bien neo Bianacid, ambos muy efectivos en estos casos.

Si lo que nos afecta es el estreñimiento, que se presenta sobre todo cuando falta consumo de fibra o cuando se toman pocos líquidos, podemos aliviarlo

 

El calor y la humedad del verano, dos factores de riesgo para las infecciones vaginales

Una buena higiene íntima es clave para evitar las infecciones vaginales, pero en verano hay que extremar las precauciones. Es verdad que la humedad y el calor alteran el equilibrio de la flora íntima, por lo que las bacterias y posibles microorganismos pueden provocar infecciones.  

Si detectas algunos de los síntomas siguientes podrías estar al principio de una infección vaginal, por lo que conviene aprender a reconocerla a tiempo: 

  • Picor o irritación vaginal.
  • Sangrado leve o manchado vaginal.
  • Cambios en el color, el olor o la cantidad de flujo vaginal.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Dolor al orinar.

Factores de riesgo que pueden desencadenar la infección

Por otra parte, hay algunos factores de riesgo que pueden estar detrás de una posible infección y que debes tener presentes:

  • Cambios hormonales, como en el embarazo, las píldoras anticonceptivas o la menopausia.
  • Llevar ropa húmeda o ajustada (porque concentra más la humedad, el sudor).
  • El uso de productos de higiene como desodorantes vaginales.
  • Los lavados vaginales.
  • La actividad sexual.
  • Contraer o tener una infección de transmisión sexual.
  • Algunos medicamentos como antibióticos y esteroides.
  • Diabetes no controlada.

Como no queremos pasar el verano con molestias, y menos con una infección, aquí te damos algunas recomendaciones:

  • Si puedes, cámbiate el bañador o bikini mojado tras el baño y ponte ropa interior seca.
  • Usa prendas confeccionades con fibras naturales que facilitan la transpiración
  • Evita el uso de prendas íntimas sintéticas y ajustadas, así como pantalones ajustados o bodies.
  • Trata de no depilar excesivamente la zona íntima ya que el vello funciona como barrera protectora.
  • Para el cuidado íntimo, evita el uso de jabones agresivos que pudieran alterar el pH de la zona. Sécate bien la zona para evitar irritaciones.
  • Evita las duchas vaginales porque destruyen el microbiota vaginal
  • Trata de cambiar con más frecuencia compresas, tampones y salva slips. Los tampones son muy cómodos para ir a la playa o la piscina, pero absorben más humedad y pueden provocar infecciones.

Para combatir estas situaciones, te recomendamos Gine-Canestén, un antifúngico que trata la candidiasis vulvovaginal producida por el hongo Candida. También te aconsejamos Melagyn Óvulos Vaginales que ayuda a prevenir las infecciones vaginales, a la vez que restaura y mantiene las condiciones fisiológicas del entorno vaginal.

 

¿Por qué los hongos me afectan más en verano?

Es una creencia popular que en verano sufrimos más contagios por hongos, pero no hay evidencia científica que lo demuestre. Sí es cierto que en verano podemos observar un aumento de sus síntomas a causa de más humedad ambiental, las temperaturas más elevades y el hecho de llevar ropa ajustada o zapatos cerrados que fomentan las circunstancias favorables para su desarrollo, ocasionando molestias como escozor, picor, ampollas, piel enrojecida…

En el post anterior ya hablamos del ‘pie de atleta’, y aunque en algunas personas puede estar de forma latente en la piel sin producir síntomas, en la mayoría de ellas los síntomas aparecen bajo las condiciones mencionadas.

Vamos a hablar de otros tipos de hongos, como los que suelen aparecer en la espalda y el escote, como unas manchas blancas (pitiriasis versicolor). Estos hongos conviven con nosotros, por lo que no son contagiosos. Pero si sudamos más y estamos expuestos a la humedad ambiental, como en verano, se activan y producen las manchas blancas. Por suerte, el tratamiento para curar este tipo de micosis es efectivo, aunque es probable que se vuelva a presentar el verano siguiente. Por su parte, las dermatomicosis se producen en piel, uñas y cabello. Los hongos que las producen afectan por igual a hombres y mujeres de todas las edades.

Nuestra recomendación en caso de que estéis afectados con alguno de estos hongos es la solución dermatológica Fungowas, efectiva contra la tinea pedis, cruris y corporis; la candidiasis; la pitiriasis versicolor; el eritrasma; la onicomicosis y la dermatitis seborreica del cuero cabelludo.

Fungowas

¿Qué medidas de prevención podemos seguir para mantener a los hongos a raya?

  • Procurar no andar descalzo en lugares públicos y húmedos (duchas, gimnasios y vestuarios).
  • Secar bien la piel, en especial las zonas con pliegues y entre los dedos de los pies.
  • Evitar el uso de ropa interior de fibras sintéticas (mejor algodón).
  • No compartir toallas, y menos la esponja o el peine con otras personas.
  • Intenta cambiar las medias/calcetines varias veces al día y evita calzado de materiales sintéticos.
  • Son útiles los desodorantes que evitan la sudoración excesiva. Y si puedes, mantén esas zonas aireadas.

 

¡El herpes labial me arruinará mi vida social estival!

El herpes labial o virus del herpes simple (VHS-1) es una de las infecciones más frecuentes en el mundo. Solo afecta a los hombres y se transmite principalmente por el contacto estrecho con secreciones orales (en el caso del herpes labial) aunque otros tipos de herpes (como el VHS-2) pueden afectar a otras zonas. Una vez te has infectado, la mala noticia es que el virus permanece en estado latente de por vida, y puede reaparecer porque se cronifica en los ganglios sensitivos.

En verano hay que prestar especial atención al herpes labial porque la luz del sol puede influir en la reaparición de la infección. Normalmente el uso de un protector solar con mínimo SPF 30 es suficiente para proteger los labios y evitar la recurrencia de la infección.

Cómo prevenir el herpes labial en verano

Los alimentos ricos en vitamina C, carotenos y zinc te ayudarán a mantener el herpes labial a raya. Son frutas y verduras frescas como zanahorias, espinacas, pimientos rojos, acelgas, tomates, lechuga, etc. También los alimentos ricos en lisina (soja, alubias…) y los ricos en vitaminas: A, B y E. Además, puedes complementarlo con Lactobacillus acidophillus para restaurar la flora intestinal y mejorar así el estado inmunitario.

Y, por otro lado, trata de disminuir los alimentos que contienen arginina (frutos secos como avellanas y cacahuetes) y reduce el azúcar, el café, té, chocolate, alcohol, tabaco, etc.

Pero aún más importante que la dieta es la higiene, por eso no olvides los siguientes consejos:

  • Procura no tocarte el herpes, y menos los ojos.
  • Lávate las manos con frecuencia.
  • Pon y repón protección solar en los labios
  • No compartas vasos, cubiertos y platos en las comidas
  • Mientras tengas el herpes activo, ni besos ni prácticas orales en tus relaciones sexuales

También te ayudará un tratamiento tópico u oral que mitigue los síntomas y que prevenga su aparición. Para esto último existen bálsamos preventivos de uso diario para evitar un brote en época de un mayor riesgo de reactivación del virus, como en verano. Estos bálsamos suelen incorporar filtro de protección solar y a la vez alivian el hormigueo y reducen la hinchazón. Los antivirales también contribuyen a aliviar los síntomas y acelerar la curación de las ampollas y las lesiones. Nuestra recomendación es Zoviduo, un antiviral que ayuda a combatir el virus que causa las calenturas.  Es ideal para tratar los primeros signos y síntomas (sensación de hormigueo, picor o enrojecimiento) de herpes en los labios y reducir la posibilidad de progresión del herpes labial a ampollas.

A pesar de que en verano se activan más los herpes labiales, sus causas son diversas: pasar un periodo de estrés, tener las defensas bajas, cambios bruscos de temperatura, una exposición prolongada al sol.

Zoviduo

En verano tus ojos están más expuestos

En el post anterior abordamos los ojos rojos como una de las dolencias más típicas en verano, sobre todo en niños. Pero otros factores como el sol o los aires acondicionados tienen incidencia en la aparición de conjuntivitis y queratitis.

Para empezar, es recomendable usar unas buenas gafas de sol. En verano la radiación ultravioleta es mayor y, aparte de la piel, afecta también a los ojos y los puede llegar a dañar, produciendo quemaduras en la córnea y queratitis superficial. Como siempre, evitar las horas centrales del día es lo más recomendable. Y si llevas gorra o sombrero, mejorarás tu protección.

En la piscina hay que tomar especial precaución pues nos exponemos a posibles irritaciones e infecciones oculares. Aunque el cloro destruye la mayoría de patógenos presentes en el agua, los restantes pueden provocar conjuntivitis bacteriana e incluso algunas formas de queratitis. Igualmente, al bañarnos en el mar debemos recordar que la sal también puede irritar los ojos. Evitar estos daños oculares es fácil con unas gafas de piscina o de buceo.

Otro peligro es el aire acondicionado, que no para quieto en estos días. Como seca el ambiente, nos puede aumentar la sensación de ojos secos. Lo mismo que si vamos a la montaña: la menor humedad y el calor intenso aumentan la evaporación de las lágrimas y puede favorecer una mayor sequedad en los ojos.

La sequedad de los ojos produce picores, ardor, sensación de arenilla en el ojo, sensibilidad a la luz y visión borrosa. Lo mejor para mitigarlo son colirios humectantes (unaa buena opción son los de la marca Optiben: para ojos secos y contra la irritación ocular). Importante: si usas lentillas has de tener especial cuidado con piscinas y playas. Si puedes prescindir de ellas en estos entornos, mejor. Y recuerda que no es aconsejable llevarlas puestas más de 10 horas seguidas.

En el caso concreto de que un cuerpo extraño se introduzca dentro del ojo debe lavarse con suero fisiológico. Si es factible, lo más indicado es acudir al oftalmólogo para una revisión y evitar así daños más graves.