¿Nos cae más el cabello en otoño?

Caída del cabello

Con la llegada del otoño los árboles de hoja caduca pierden sus hojas, y algo parecido pasa con nuestro cabello, pues nos cae más de lo habitual.

El pelo tiene su propio ciclo vital y la caída es su forma natural de renovarse. El folículo piloso crece en una fase llamada anágena. Durante unos tres años está activo y proporciona al pelo los nutrientes y la queratina para su desarrollo. Posteriormente, el folículo entra en la fase catágena, que dura unas dos semanas, y deja de nutrir el cabello. A los tres meses, en la fase telógena, el pelo se desprende. Normalmente el 90 % de nuestro cabello está en fase anágena, por lo que es normal perder entre 50 y 150 cabellos diarios.

 

En otoño caen las hojas… ¡y los pelos!

La llamada caída estacional no está respaldada por estudios científicos. Sí es cierto que el hecho de ser mamíferos podría implicar que nuestro cabello evolucione de acuerdo con unos ciclos vitales paralelos a las estaciones del año. Pero en lo que sí coinciden los expertos es que del verano al otoño ocurren una serie de cambios ambientales. Del calor y sol intensos pasamos a mucho más frío y menos horas de luz. Y por otra parte, volvemos al trabajo tras las vacaciones, hay cambios en la alimentación, etc. Y todo ello muy probablemente afecta a la producción hormonal de nuestro cuerpo. Esto tendría su consecuencia en un menor aporte de nutrientes para el cabello y que éste entre en la fase telógena.

Caída del cabello como hojas en otoño

El cabello que cae en otoño se recupera en unos tres o cuatro meses. No es en este caso cuando debemos preocuparnos, sino cuando observemos que la caída es excesiva y durante un tiempo prolongado, y que el pelo se vuelve más fino y débil.

 

Causas de la caída del cabello

Son varias las causas que determinan la pérdida de cabello. Estamos acostumbrados a que en los hombres sea algo frecuente, muy relacionado con la genética, como la alopecia androgenética. Está muy relacionada con factores genéticos o hereditarios de predisposición a la calvicie. En este caso la pérdida de pelo es irreversible, aunque hoy en día hay tratamientos que la retrasan.

En el caso de las mujeres, sobre todo a partir de los 50 años, a menudo se debe a problemas de tiroides. También una carencia de hierro podría ser un factor de incidencia. Por supuesto la alimentación tiene que ver en este proceso, especialmente si se hacen dietas de adelgazamiento muy estrictas que conllevan la falta de nutrientes.

Ciertas enfermedades conllevan la caída del cabello como efecto secundario, pero también el estado de ánimo influye en este fenómeno, igual que ocurre con la piel. Generalmente, cuando la causa es ansiedad, estrés, o similar, lo que se produce es una alteración del ciclo de crecimiento del pelo que provoca su caída brusca, pero en este caso suele ser reversible. Obviamente, está vinculado al hecho de que la persona logre mejorar su estado de ánimo.

Caída del cabello

Por otra parte, no solo es un problema estético que puede afectar a la autoestima de las personas que lo sufren, sino que incluso puede ser síntoma de alguna enfermedad.  Por ello es crucial averiguar la causa de la pérdida de cabello visitando a un especialista para que haga un diagnóstico.

 

Algunos mitos sobre el cuidado del cabello

Te indicamos algunos mitos que se han ido creando en torno al cuidado capilar. Aclaramos cuáles NO perjudican al cabello (en verde) y cuáles lo perjudican o no favorecen su salud (en rojo), o bien son falsos mitos.

  • Lavarse el pelo muy a menudo: Los expertos coinciden en señalar que la higiene capilar es esencial. La suciedad, la polución, las bacterias que a diario se posan sobre el cuero cabelludo asfixian el folículo piloso y limitan su crecimiento. Además, si se tiene caspa, lavarse frecuentemente con el champú adecuado elimina las escamas y el sebo, reduciendo la acción de hongos y bacterias.
  • Usar acondicionador no engrasa el cabello; bien aplicado (de medios hacia puntas, no en el cuero cabelludo) hidrata el cabello y sella la cutícula tras el lavado, manteniendo las proteínas y nutrientes que pueda aportar el champú.
  • Utilizar agua muy caliente:  Es cierto que el agua caliente deshidrata el cabello y además contribuye a aumentar la producción de sebo en el cuero cabelludo.
  • Cepillarse el pelo: dado que la raíz del pelo está a unos 5 mm de profundidad de la piel, con el cepillo no podemos dañarla ni siquiera arrancarla tan fácilmente. Los pelos que vemos acumulados en el cepillo son los que están en fase de renovación. De hecho, es bueno cepillar suavemente el cabello para eliminar los pelos que se han desprendido pero han quedado retenido entre los demás y así sanear el cuero cabelludo. Además, es una buena forma de estimular la circulación sanguínea en la zona, favoreciendo que lleguen más nutrientes a la raíz del pelo.
  • Uso del secador y plancha de pelo: primero es aconsejable secar el cabello con una toalla. En caso de usar plancha del pelo, es necesario aplicar un termoprotector para protegerlo del calor excesivo. En caso de cabellos crespos, rizados y ondulados, es mejor incorporar un difusor al secador para facilitar el peinado y evitar que se rompa el cabello».

plancha pelo

Coletas, trenzas, moños… con el cabello húmedo: cuando el cabello está húmedo es técnicamente más frágil. Esto se debe a un cambio temporal de uno de los enlaces químicos. En esa circunstancia, el cabello es más elástico y se rompe más fácilmente.

  • Cortarse el pelo “al cero” (raparse o rasurarse): Este mito está muy extendido, pero no tiene ninguna base científica. El pelo es más grueso en su base mientras se afina hacia la punta.Por ello, al rasurarse el pelo, visualmente parece más denso. Asimismo, tampoco es cierto que crezca más rápido al rasurarlo. Lo que sucede es que se eliminan las puntas abiertas y el cabello gana en longitud, pero no crece más deprisa.

 

Alimentación y complementos / suplementos para un pelo sano y fuerte

Así comemos, así nos luce el pelo. Tal cual. Determinadas vitaminas y minerales influyen en el buen desarrollo del cabello: la vitamina A activa las células madre del folículo piloso; la vitamina C, favorece la producción de colágeno y la vitamina E es un antioxidante, que fortalece el crecimiento del cabello.

Por otra parte, minerales como el zinc contribuyen a regular los niveles hormonales, intervienen en la producción de ADN y ARN para fortalecer la fibra capilar. Y por su parte, la biotina es una coenzima que interviene en el metabolismo de los nutrientes y favorece el crecimiento de tejidos como las uñas y el pelo, dotando a este de más fuerza y elasticidad. Cabe señalar que estos minerales no se absorben por vía tópica (como en un champú o elixir capilar) sino que se han de administrar por vía oral, por ejemplo, con los propios alimentos que los contengan.

 

¿Qué puedo hacer para prevenir o combatir la caída del cabello?

Para los distintos tipos de caída del cabello, incluso en el caso de la alopecia, sí es cierto que los tratamientos pueden ser beneficiosos y retrasar la caída. Pero hay que distinguir bien entre un champú que nutre el cabello o que cura ciertas patologías del cuero cabelludo y un tratamiento específico que actúe sobre la caída y su prevención. En este caso, los tratamientos que combinan un aporte nutricional por vía oral y un tratamiento externo que refuerza el folículo piloso contra los factores ambientales que pueden dañar la fibra capilar es lo más adecuado.

Entre los champús y lociones capilares, te recomendamos la marca VCS. Son especialistas en cosmética capilar y sus productos incorporan ingredientes naturales en fórmulas innovadoras y respetuosas, que combinan la naturaleza con la tecnología más avanzada. Su amplia gama de champús especializados se enfoca a diferentes tratamientos: fortificar el cabello aportando vitaminas y ácidos grasos esenciales, eliminar toxinas, recuperar el brillo y el volumen, etc.

En cuanto a tratamiento específico, VCS propone su loción anticaída Energy & Volume, que contiene Vitamina H, Cafeína y un 5% de Capixyl™, complejo bio-activo compuesto a base de péptidos y trébol rojo. Además de prevenir y detener la caída del cabello, favorece su densidad y estimula el crecimiento de cabellos nuevos. También ayuda a aumentar la vitalidad y tamaño de las fibras capilares aportando una mayor sensación de volumen.

Como habíamos comentado, es importante el suplemento de vitaminas por vía oral, y en este sentido os recomendamos Sandoz Cabello y Uñas. Sus cápsulas orales contienen keratina bioactiva, L-cisteína, vitaminas y minerales. Su fórmula contribuye de forma natural a un cabello fuerte y sano y a una óptima calidad de las uñas.

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